martes, 13 de septiembre de 2011

Enrique... el tío Quique...

Merece una entrada, Mónica que fue capaz de devolvernos la imagen sonriente del tío Quique cuando aún teníamos el recuerdo de los últimos momentos. Merecen una entrada sus emotivas palabras:

CARTA A PAPÁ

Gracias a todos por venir y por habernos acompañado en estos duros momentos, estas palabras pretenden ser un homenaje a papá porque se lo merece y porque seguro que a él le gustaría que le recordáramos con una sonrisa en los labios y no con lágrimas en los ojos.

Fue feliz, nació en tiempos muy duros pero tenía una gran familia en la que todos se querían, luego conoció a mi madre y nos tuvo a nosotras;mas tarde llegaron sus tres nietos; eso le llenó el resto de su vida; su familia, eso era de lo que él se sentía más orgulloso. Ahí hemos estado todos acompañándole en los buenos y en los malos momentos, recuerdo como protestaba cuando llegaba alguna visita médica a la que mi hermana y yo queríamos ir y lo contento que luego se sentía cuando estábamos allí con él y con mi madre; incluso en su despedida estábamos rodeándole y acompañándole, y os confieso que intuí una sonrisa en su cara como diciendo: que feliz estoy, aquí estáis como siempre, conmigo.

Quise ser enfermera en gran parte por él y por muy poquito no me ha dado tiempo, siempre me decía: “aprende que tienes que cuidarme, que tu hermana ya me controla las cuentas asique a ti te toca mi salud” pero no había manera porque cuando le quería explicar,él ya se lo había mirado en internet y sabía mas que yo; ese era él, autosuficiente y positivo. No hubo ni una vez que no llamara y le preguntara a mi madre como estaba después de una quimio o una noticia médica y él contestara: pues como voy a estar, pues bien ,¿es que me pasa algo?

Ha sido el mejor padre, el mejor esposo, el hermano pequeño,el cuñado, el suegro casi perfecto (un suegro nunca es perfecto decía), el tío quique que siempre estaba ahí, el amigo y compañero eterno que ni la jubilación ni la enfermedad conseguía que se perdiera comidas o viajes con los que tanto disfrutó y por supuesto el abuelo: ese abu quique incansable, que se tiraba por los suelos a jugar, que les consentía resbalar por el sofá y que les compraba chuches en cuanto nos descuidábamos. Ha sido el inventor, el arreglatodo, el rey del velcro, el perfecto compañero de mus, campeón de castilla-la mancha que ahora me ha dejado su sitio, y sobre todo. un señor en la enfermedad y un caballero a la hora de irse... Su recuerdo estará presente en cada detalle, desde el gol que marque el Real Madrid hasta en ese aparato que se estropeará y ahora tendremos que tirar.

Nos ha dado una lección de entereza, de lucha y de ganas de vivir, aquel que le conocía se admiraba de cómo afrontaba la vida y también como hablaba de la muerte ( "Pilar, niñas, en este castaño es en el que quiero que me enterreis que desde aquí lo controlo todo", nos decía ) y en muchas ocasiones he oído la misma frase “hay que ver tu padre es único e irrepetible” y que razón teníais. Ahora estará junto a sus amigos, sus padres, sus cuñados y su sobrino Jose compartiendo todas las novedades en telefonía y en coches y desde allí nos cuidará a todos los que le queremos.

Me gustaría compartir con todos vosotros la paz que él me trasmitió; y esa entereza con la que se enfrentaba a todo, es con la que me quedo. Un trozo de mi corazón se ha ido con él pero todo el resto está lleno de esos años que he compartido y de todos sus recuerdos ¿Le echaremos de menos? por supuesto, todos los días, pero saldremos adelante porque su fuerza y su energía nos ayudará a seguir y es lo que él hubiera querido.

Papá gracias por hacer de cada momento vivido contigo un recuerdo a partir de ahora, y a todos vosotros gracias también por hacernos sentir a mi madre , a mi hermana y a mi que mi padre era un ser tan especial que le habéis querido acompañar hasta en la recta final.